Colegio Alecorcón Amanecer

Avda. Pablo Iglesias, 6

28922 - Alcorcón

beneficios de la psicomotricidad para los niños

¿Por qué es beneficiosa la psicomotricidad para los niños?

Hace no muchos años que el concepto de Psicomotricidad no siempre era bien entendido. Se intuía que era una disciplina que corregía algún tipo de discapacidad o debilidad mediante ejercicios físicos. Sin embargo, en la actualidad, y posiblemente gracias a su aplicación en los niños de educación infantil, la mayoría de los padres y madres con hijos en edad escolar la conocen por sus numerosos beneficios, tal y como ocurre en el Colegio Amanecer.

La Psicomotricidad, aplicada a los niños, es una disciplina que se trabaja a través del movimiento libre y la espontaneidad. Es una actividad muy completa, ya que los niños descubren todo lo que pueden hacer con su propio cuerpo y lo aprenden jugando, investigando y descubriendo, porque el juego es la herramienta más poderosa que tienen para entender cómo funciona el medio que les rodea.

Múltiples beneficios para los niños

Entre los principales beneficios de la Psicomotricidad aplicada a los niños en edad infantil, de 1 a 5 años, destacamos los siguientes:

  • Mejora en el desarrollo general del niño, tanto a nivel psicomotor, afectivo y social.
  • Mejora del tono muscular.
  • Mejora de la capacidad de memoria, atención, creatividad y concentración.
  • Conocer y afrontar sus miedos.
  • Mejora de la autoestima.
  • Conocimiento de su propio cuerpo: aprende a dominar sus movimientos.
  • Sociabilidad: respeto a la presencia y espacio de los demás.

“Las familias destacan su satisfacción porque ven lo mucho que disfrutan sus hijos y lo más importante es que los niños sean felices y actúen tal y como son ellos, expresando lo que sienten en cada momento y poniendo nombre a lo que sienten. Es un verdadero ejercicio de gestión emocional”, asegura Esther, profesora de Psicomotricidad en la Escuela Infantil del Colegio Amanecer.

Esta actividad, que en educación infantil disfrutan nuestros peques de 1 y 2 años en dos sesiones semanales, y una sesión para los de 3, 4 y 5 años, se aconseja a las familias que la pongan en práctica con sus hijos en sus primeros meses de vida “y también en casa, poniéndoles mucho tiempo en el suelo para que vayan tocando y explorando lo que hay a su alrededor para que descubran todo lo que pueden hacer a través de sus diferentes movimientos”, subraya Esther.

En la sala específica de Psicomotricidad del Colegio Amanecer se utilizan muchas de las instalaciones propuestas por una personalidad en la materia como es Javier Abad. A los niños se les presenta una serie de materiales con los que captar su atención y motivación. A través de ello irá descubriendo qué puede hacer con esos materiales y qué posibilidades tiene con su propio cuerpo.

Entre los principales materiales que se emplean en la sala de Psicomotricidad del Colegio Amanecer podemos encontrar módulos de goma espuma de diferentes formas, tamaño y color; materiales reciclables como periódicos, cajas y tubos de cartón; telas, pañuelos de colores, espalderas, pelotas, bancos, etc que favorecen el desarrollo psicomotor de los peques para que a través de ellos puedan desarrollar su creatividad y vean todo lo que son capaces de hacer.

Cada niño sabe en cada momento lo que necesita para evolucionar

Dependiendo del nivel educativo serán juegos más o menos sensomotores, con los que experimentará diferentes sensaciones que le llevarán a conocer su propio cuerpo y sus posibilidades de movimiento, y también se implicarán con juegos simbólicos, con los que muestran su emoción a través de los gestos, posturas, mímica, “potenciando su creatividad e imaginación y manifestando su mundo interior”, apostilla Esther. Al final de cada sesión se trabajan actitudes sensoriales de relajación y calma, para que el niño lo experimente e identifique él mismo.

Los niños siempre están acompañados y se respeta su ritmo de aprendizaje e individualidad, “nos encontramos con niños que llegan sin caminar, niños que no tienen una marcha autónoma y llevamos a cabo estas actividades para favorecer su desarrollo psicomotor. Es muy satisfactorio ver cómo evolucionan hasta que al final de su etapa de educación infantil ya han afianzado sus capacidades psicomotoras, aprendiendo de forma lúdica, atractiva, muy vivencial, experimental y relacional”, asegura nuestra profesora de Psicomotricidad.

Y es que, al final, es muy importante que el niño sea feliz y actúe tal y como es, controlando sus emociones e identificando lo que siente dentro de la sala de Psicomotricidad para que sea capaz de llevarlo a los distintos contextos que le rodean en la Escuela Infantil.

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